miércoles, 5 de diciembre de 2007

Dos Perspectivas acerca de la Soledad

Soledad no es pasar un domingo sola: es estar sola. Sola ante la vida, sola ante cada resolución; tener que tomar sola decisiones importantes, equivocarse sola y tener ganas de darse la cabeza contra las paredes por no haber previsto… Soledad es estar segura de que no se oirá otra llave en la cerradura, que si uno tiene hemiplejía la encontrarán al día siguiente. Soledad es no descuidarse ante el vencimiento del gas, de la luz, del teléfono, de los impuestos, de un dinero colocado a plazo fijo. Soledad es la falta de apoyo moral, sentimental y material. Soledad es no poder discutir si es preferible cambiar el sofá del living o tapizarlo de terciopelo, de chintz, de beige, de morado o de verde. Soledad es ir sola a vender alhajas de familia (…)

Yo podría estar el día entero con gente y seguiría estando igualmente sola ante mis responsabilidades y mis decisiones. Por fortuna mi oficio exige soledad, una soledad menos poblada por personajes imaginarios o como en este caso por fantasmas queridos.

El aprendizaje de la soledad es tan difícil de hacer que cuando uno ha logrado adaptarse a ella no puede quebrar ese ritmo. Ya se convierte, por sociable que parezca, en un solitario. Muchos amigos, colegas artistas que se fueron a vivir a París, varias décadas atrás, volvieron a la Argentina como yo, hartos de soledad; los que triunfaron allí son los valientes, los que no se arredraron ante la soledad, esa otra soledad que significa sentirse de sobra, abrirse camino a machete.

Silvina Bullrich, Mis Memorias, 4º edición; Buenos Aires: Emecé Editores S.A., 1980; págs. 285-286

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“ No, yo no hubiera boxeado. Aun así tengo por el boxeo una doble admiración. Primero, la cultura que tengo heredada, en la que hay un componente estilístico, artístico. La otra la sabía, pero me la ratificó Oscar Bonavena. Después de pelear con Clay en Nueva York, en el vuelo de regreso a la Argentina, “Ringo” me llamó: “Vení, sentate al lado mío. ¿Vos sabés lo que es la soledad?”, me preguntó. Yo quise ensayar una respuesta de psiquiatra, de médico. Bonavena me paró: “La soledad verdadera es cuando te sacan el banquito en el ring y estás quince rounds con Clay, y sentís la respiración del negro hijo de puta, y sus golpes en la cara, y los golpes de guante entre vos y él. Eso es la soledad.

Por Oscar Raul Cardoso, diario Clarín ( 21 de enero de 2001; pág. 25 ). Entrevista a Eduardo Pavlosky “Algunos deportes expresan hoy nuestra geografía social”

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Silvina Bullrich nació en Buenos Aires, el 4 de octubre de 1915. Fue novelista, cuentista, ensayista, traductora, periodista y guionista de cine.

Se crió en un ambiente culto y de frecuentes viajes a París, donde su abuelo había sido diplomático, tuvo acceso a la biblioteca de su padre y gozó del estímulo de una familia de intelectuales.

Su padre, el Dr. Rafael A. Bullrich, fue un prestigioso médico, profesor universitario, miembro de la Academia Nacional de Medicina y decano de la facultad en la Universidad de Buenos Aires.
Durante años encabezó la lista de best sellers (Los burgueses, de la editorial Sudamericana, vendió 60.000 ejemplares). Sus libros fueron traducidos a varios idiomas. Como traductora tradujo libros de Graham Greene, Simone de Beauvoir, Béatrix Beck y Louis Jouvet entre otros.

En 1961 obtuvo el primer Premio Municipal por Un momento muy largo y El hechicero; en 1972, el segundo Premio Nacional a la prosa imaginativa del trienio 1969-1971. En 1945 trabajó junto a Jorge Luis Borges en una selección de textos que se llamó El compadrito.
Fue amiga de Bioy Casares y de Manuel Mujica Láinez

Falleció en Ginebra, Suiza en 1990.


Oscar Natalio Bonavena, nació el 25 de septiembre de 1942 en el barrio de Boedo, en Buenos Aires. Fue repartidor de pizza, empleado de carnicería y picapedrero.

Se crió en las calles de Parque Patricios, luego de abandonar los estudios en sexto grado y comenzó a trabajar desde pequeño. El apodo Ringo le fue impuesto por su parecido en el peinado con Ringo Star

Su padre, Don Vicente Bonavena era conductor de tranvía y su madre Doña Dominga Grillo era lavandera.

Inició su carrera como boxeador en el club Huracán en el año 1958. En 1959 fue campeón amateur y en los dos años siguientes, consiguió dos coronas en los torneos sudamericanos.

En 1963, enfrentó a Lee Carr en San Pablo, pero fue descalificado debido a que le mordió una tetilla a Carr, víctima de su impotencia por el castigo que estaba recibiendo. El 7 de diciembre de 1970 se enfrentó a Cassius Clay en el Madison Square Garden, perdiendo en el último round. En su carrera logro 56 peleas ganadas, 9 peleas perdidas y 1 solo empate.

Falleció el 22 de mayo de 1976 en Nevada (USA) a la salida del “Mustang Ranch” -cabaret que pertenecía a Joe Conforte (ex-manager) y que él frecuentaba- donde Willard Ross Brymer (custodio de Conforte) le disparó causando su muerte. (Se dice que este asesinato fue planeado por Joe Conforte al enterarse de un supuesto romance del boxeador con su esposa, Sally Conforte, 26 años mayor que Ringo).

Fue enterrado el 30 de mayo de 1976. Cerca de 150.000 personas lo despidieron en el Luna Park.